Desde bucólicos jardines a terribles volcanes

Publicado en Cuadernos de pedagogía

Grupo «Martí i Franqués»
Experiencia de organización de una sesión de química recreativa.

Podemos empezar la sesión realizando el clásico «jardín químico»: en un frasco de vidrio grande se vierte una disolución comercial de silicato sódico y agua destilada a partes iguales. Se echan en la disolución trozos pequeños de cloruro de hierro (III): a los pocos segundos empiezan a desarrollarse unas arborescencias de color marrón que crecen rápidamente. Si se echan cristales de sulfato de cobre o de alumbre potásico las «estalagmitas» serán de colores azules y blancos, aunque tardarán varias horas en aparecer.
Las tintas invisibles también son conocidas; pueden escribirse unas frases en un papel blanco con zumo de limón, se deja secar y cuando se acerca a un objeto muy caliente, por ejemplo una plancha las frases aparecen claramente. También puede hacerse con ácido sulfúrico diluido, escribiendo mediante una varilla de vidrio. El papel recién escrito se coloca como antes, cerca de un foco calorífico.
La reacción entre los iones hierro (III) y sulfocianuro forma un compuesto de color rojo intenso. Impregnar un papel con disolución de cloruro de hierro (III). Cuando esté húmedo, mojar cuatro dedos de la mano en una disolución de sulfocianuro potásico; al pasarlos por encima del papel, las cuatro barras de la bandera de Catalunya aparecen claramente. Lavarse las manos al terminar el experimento. Dejamos al lector que investigue como trazar las banderas de otras comunidades autónomas.
Podemos hacer ahora un fácil juego de prestidigitación. Se pide a un colaborador espontáneo que encienda un cigarrillo e intente llenar de humo un vaso colocado a unos tres metros de distancia. Para hacerlo más difícil se tapa el vaso con un plato: cuando el fumador lanza el humo el vaso se llena efectivamente con una niebla. Es porque en el fondo del vaso había unas gotas de hidróxido amónico y en el plato una o dos gotas de salfumán (fig. 1). art jardines

Los humos del vaso evidentemente no son del cigarrillo sino de cloruro amónico.
Cuando se comen nueces hay que procurar conservar media cáscara entera. Así podremos tener un crisol en el cual fundiremos cobre o bronce.
Se prepara una mezcla con 20 g. de nitrato potásico, 7 g. de serrín seco y 7 g. de flor de azufre, se rellena la cáscara con parte de ésta mezcla y se introduce en ella un hilo de cobre grueso (fig. 2). Encender con una cerilla y observar que al apagarse el fuego tenemos un botón de cobre, producido al fundirse el hilo. La cáscara seguirá intacta.
Si los espectadores se hallan a un metro o más de distancia (cosa siempre conveniente), creerán que al mezclar dos líquidos transparentes fabricamos hielo, pero un hielo muy particular, porque al acercarle una cerilla… ¡arderá! Para ello hay que preparar en un vaso grande una disolución de 150 g. de acetato cálcico en 500 ml. de agua, preparar en otro vaso 300 ml. de etanol. Cuando se mezclan, se forma un gel que tiene el aspecto del hielo y que arde debido al etanol. Tener la precaución de colocar sólo una pequeña cantidad de gel en un ladrillo y alejar el resto así como cualquier producto u objeto inflamable. Secarse además las manos antes de
prender la mezcla. Luego se puede obsequiar a los espectadores con un volcán que lanza espesos humos blancos. Este se hace amontonando, en un ladrillo, nitrato amónico y cloruro amónico a partes iguales, se espolvorea por encima cinc en polvo y se echan dos o tres gotas de agua. Si se
desean humos violetas, se añaden unos cristalitos de jodo al motón, antes de poner el agua.
Para rematar de una manera espectacular la sesión, apagamos las luces de la sala, encendemos tres o cuatro
velas que previamente habremos colocado en la mesa, cogemos una vela, soplamos para apagarla ¡y nos la comemos!
La vela la hemos fabricado con un plátano o manzana bien cortados y usando una almendra tostada para
imitar la mecha; el aceite que contiene la almendra arde igual que una vela normal.

El grupo «Martí i Franqués» está formado actualmente por: Adela Barral, Josep Corominas, Julia de la Villa, María
Farrés, Alejandro Gil, María Teresa Lozano, Ricard Llorens, Lidia Rodrigo y María Vilella.
El Grupo pertenece a la Comisión de Física y Química del Colegio de Licenciados de Catalunya y está subvencionado
por el ICE de la UPC.
Bibliografía
– DENISON, T.S.: «Chemical Maaic» T.S. Denison & C.º. New York.
– J. Chem. Ed. 52, 8 p. 524 (1975): «Producing a Chemistry Magic Show».
– J. Chem. Ed. 53, 8 p. 577 (1976): «Chemistry is Fun, not Magic».
– GRUP «MARTI I FRANQUES»: «Estats d’Agregació de la Matèria». Ed. ICE, UPB. Barcelona l984.
– GIL, Alejandro: «Velada en Alquimia», Ed. E.S. Barcelona 1984.

jcorominas

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